Mundo de ficçãoIniciar sessãoPunto de vista Sandra
Al llegar esa noche me bañé y me puse la pijama, agarré la camiseta que llevaba y la olí, todavía tenía el aroma de Samuel. Me acosté en la cama con una sonrisa en mi boca, recordando los besos que nos dimos, sobre todo el primero cuando se acercó a mi y podía sentir el calor de su cuerpo, su respiración agitada y cuando pegó su pecho contra el mío y clavó sus ojos trat&aacu







