POV: Zoé Dupont
Mientras el cielo ardía con la pelea de Léo, la tierra era un cementerio en construcción.
Miles de Segadores, esos guerreros sin alma con rostros de mis ancestros, subían por la ladera de la montaña como una marea gris. No sentían dolor, no tenían miedo. Eran la herramienta perfecta de los Patriarcas.
—¡Formación de tortuga! —grité, mi voz de capitana de la Orden resonando sobre el estruendo de la batalla—. ¡Cazadores, rodillas al suelo! ¡Lobos, cubran los flancos!
A mi derecha,