Narrado por Luna
Los siete días más largos y agotadores de mi vida pasaron entre las paredes opresoras de la mansión de Alan Morano. Cada respiración era una actuación, cada sonrisa una mentira cuidadosamente cosida. Cuando Alan, fingiendo preocupación, llamó a los "padres" de Laura – en realidad, quien atendió fue uno de los hombres de Alex, Marco, disfrazando la voz –, necesité escenificar mi mejor papel.
—Ella es impulsiva y rebelde, sí —la voz filtrada de Marco resonó en el manos libres del