Narrado por Alex
Ella ya estaba completamente empapada, su coño era delicioso. Y cuando mi lengua finalmente encontró su clítoris hinchado y pulsante, su cuerpo entero se arqueó como un arco tensado, un grito ahogado escapándole mientras sus dedos se enterraban en mi cabello con fuerza casi dolorosa.
—Alex… por favor… —suplicó, su voz una mezcla de angustia y deseo.
Mi boca trabajó con deseo cruel —lamiendo, chupando, explorando cada pliegue sensible de su carne rosada hasta sentir sus piern