Alejandro
Hay algo absurdo en volver cada noche a un lugar donde todo huele a vacío, pero no se nota.
Mi departamento en Vitacura está hecho a medida: líneas limpias, materiales fríos, obras de arte que podrían estar en cualquier museo, y cristales tan grandes que dejan entrar la ciudad... pero nunca el calor.
El dinero puede comprar belleza. Pero nunca hogar.
El dinero puede comprarlo todo, a excepción de la felicidad y el amor.
Cierro la puerta con un leve clic. Las luces se encienden solas a