Alejandro
I. El Monitoreo Constante
La Tortura de la Incertidumbre era una obra maestra de ingeniería psicológica, y yo, Alejandro Cifuentes, el Acero, era su víctima perfecta. Isabella me había quitado el calendario y, al hacerlo, me había obligado a vivir en un estado de alerta existencial constante.
El día a día era una coreografía de engaño. Mis ojos ya no buscaban oportunidades en el mercado; buscaban una señal en la Ceniza. ¿Su tono de voz era un 0.5% más bajo? ¿Su mirada se detuvo en mí