Mundo ficciónIniciar sesiónCuando me encuentro en el umbral de la puerta de la habitación, me encamino al cuarto de baño para darme una ducha larga, sin importarme la manera en que ruge mi estómago, y es que necesito tranquilizarme, ya que todo lo que me está pasando está llevando a los límites de lo que puedo soportar.
"Sabíamos que esto no iba a ser fácil", me dice Aella, mientras me quito mi ropa.
"Claro que lo sabíamos, solo que no han pasado veinticuatro horas y todo nos ha reventado en la cara", l
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