Mundo ficciónIniciar sesiónLa verdad es que tener a Lúcian aquí incomoda bastante a nuestros planes, sobre todo por ese aire de pavorreal que se da, como si realmente fuera el alfa y me imagino a un iracundo Aike entrando como una ráfaga hasta donde se encuentra y tomándolo por el cuello para sacarlo a patadas de aquí.
"No debí haber pedido comida", me dice Aella con un suspiro, "si no lo hubiera hecho, de seguro de Lúcian no se cuela en el despacho del alfa.







