Después de una emocionante tarde en el parque de diversiones, finalmente llegaron a la imponente mansión. Dani estaba agotada, sus pequeños ojos apenas podían mantenerse abiertos. Al entrar en la casa, Ariam la llevó suavemente hacia su habitación, asegurándose de que estuviera cómoda y abrigada en su cama.
Ariam sabía que su hermanita necesitaba descansar, pero antes de dejarla dormir, se sentó junto a ella en la cama. Sabía que la rutina nocturna era importante para ambas, algo que solían hac