Ariam mantuvo su mirada fija en el rostro de su madre mientras un suspiro profundo escapaba de sus labios. Con voz temblorosa, le comunicó a Casandra la trágica noticia de que Danis y su padre habían fallecido recientemente. Un silencio pesado llenó la habitación, y Casandra quedó atónita, incapaz de procesar la impactante revelación. Sus ojos se abrieron desmesuradamente y su cuerpo quedó paralizado por la conmoción. Un torbellino de emociones encontradas invadió su ser, dejándola sin palabras