Nilvia, después de haber consolado a su amiga Ariam, le aconsejó que se fuera a casa para relajarse y reflexionar. Le sugirió que disfrutara de un relajante baño de agua caliente, se metiera en la cama y reflexionara sobre las cosas que la estaban molestando. Ariam no estaba dispuesta a volver a la mansión, pues lo último que deseaba era ver a Derek y volver a recordar lo que le dijo a Jimena. No quería encontrarse con su esposo, porque recordaría sus besos, la manera en que esa misma mañana le