Ariam salió de la oficina de Vladímir con un aire de determinación en su rostro, tratando de controlar la ira que la consumía. No soportó ver a Derek en ese lugar, especialmente con una mujer desnuda en su regazo. Fingió no conocerlo y lo miró con desprecio mientras salía de la habitación. Derek, por su parte, se colocó rápidamente la camiseta y la siguió, sin importarle que el ruso estuviera observando todo lo que sucedía, se le olvidó fingir.
Vladímir se quedó en la oficina, mirando la escena