Ariam tenía su mirada clavada en la botella de tequila que sostenía en su mano, mientras analizaba detenidamente su compleja situación. Aunque su exterior reflejaba una calma pasmosa, en su interior ardía una incandescente ira que luchaba por salir a flote. Ella sabía que Derek estaba a su lado, pero se negaba a mirarlo a los ojos, pues si lo hacía, su mente volvería hacia aquellos instantes previos, y solo esa idea lograba afectar su maltrecho estómago.
Absorta en su propia reflexión, Ari habí