Regina se levantó por el control remoto y encendió la televisión. Le encantaban las novelas, pero por consideración a Gabriel, eligió un programa de variedades, un reality de celebridades con un ambiente bastante ameno.
—Podemos ver este, parece divertido.
Dejó el control y continuó cenando.
El volumen del televisor no era muy alto, pero tampoco bajo; se oía en toda la casa.
En el reality show participaba un actor masculino muy atractivo. Lo había visto antes en un drama romántico escolar, donde