—Hoy no viene Sebastián, y la protagonista también pidió el día. Solo vamos a grabar escenas sin ellos.
La mano con la que Regina trabajaba se detuvo de golpe. Se giró.
—¿Y por qué no vino Sebastián?
—Pues yo qué sé —respondió Ana Castillo mientras se maquillaba—. A lo mejor no se siente muy bien, digo, lleva casi dos semanas grabando sin parar.
Regina sabía que era conocido en el medio por ser un profesional de primera. Nunca aceptaba dos proyectos a la vez ni pedía días libres; su absoluta ded