—¿Qué tienes en mente? —preguntó Madelaine besándolo fugazmente en los labios.
—Unos socios irán a un campamento que queda a las afuera de la ciudad, el lugar es increíble. Además te ayudará a despejarte de todo —explicó acunando la mejilla de la joven.
—La verdad es que me vendría bien. Mañana será un día muy sentimental para mí y lo más seguro es que la pasaré encerrada en la habitación. Es hora de ir cambiando eso, ¿No?
—No pienso dejarte sola, me duele verte sufrir. Si necesitas desahog