Madelaine se colgó de su cuello, temblando de pies a cabeza mientras el llanto se intensificó. Warrick consternado, la envolvió en sus brazos pegándola a su pecho. No entendía que sucedía pero guardó silencio y palmeando la espalda de la chica, la consoló susurrándole al oído.
—Shh, desahógate cariño —besó la coronilla de su cabeza.
Madelaine apretó entre sus puños la camisa de Warrick. Le dolía la garganta de tanto llorar. Después de unos minutos, el llanto cesó y poco a poco se fue reponiend