—Es mi abuela... —respondió, tomando la llamada.
¿Qué era lo que quería a esa hora? ¿Acaso sabía lo que le había sucedido a Camila? Y si así era..., ¿cómo se había enterado?
—¿Qué? ¿Tu abuela? —preguntó Leo, igual lo más sorprendido que Alex—. ¿No se supone que ella ya debería estar en la cama?
—Eso creí —respondió Alex, mirando la pantalla de su teléfono.
Andrea alternó la mirada entre Leo y Alex, frunciendo el ceño antes de decir:
—¿No piensas atender?
Alex cerró los ojos por un par de segun