CAPÍTULO 25 – Veremos por cuanto tiempo más.
Al ver a Camila, Alex sintió que un escalofrío le recorría la espalda al ver que su esposa, sin saber muy bien cómo, había aparecido en el club y, en especial, en aquel momento tan comprometedor.
A toda velocidad, se puso de pie, sintiéndose sumamente incómodo, mientras Irina se apartaba de él, maldiciendo que su momento se hubiera visto interrumpido de manera tan abrupta.
Camila se acercó a ellos con lentitud, sin apartar la mirada de Irina, quien parecía nerviosa y furiosa ante la presencia