Esa mañana Liv se despertó al lado de Dorian y aunque si estaba bastante ebria en la noche recordaba todo.
Parpadeo varias veces hasta que se acostumbró a la oscuridad, con cuidado se levantó evitando despertar a Dorian y en silencio salió de la habitación.
En la sala encontró sobre el sofá la ropa que uso la noche anterior junto con la de él. Con rapidez y sin ponerse a analizar se vistió con prisa. No quería que Dorian se despertara y la encontrará en su departamento.
Suficiente tenía con el