Manuel entró a la casa de Alex preocupado. La había estado llamando y no obtuvo respuesta, algo inusual en ella.
La encontró en medio de un desorden de cajas y cosas por todas partes.
—¿Por qué no respondes tu teléfono?
—No logro encontrarlo, está aquí en alguna parte, debajo de toda esta locura. Estoy separando las cosas que quiero donar, no tenía idea de que en esta casa había tanta variedad de absurdos. ¿Sabes que descubrí en el ático armarios completos de ropa de cama en sus paquetes? Creo