Capítulo 30

—¡No seas infantil, Manuel! Tienes que dejar que te ayude, puedes caerte y echar a perder tu cirugía. No puedo creer que prefieras arriesgarte a lastimarte que dejar que te vea desnudo.

—Puedo hacerlo solo. No soy un niño y no necesito que me bañes o vistas como a un lisiado.

—Pues, no te queda de otra. No voy a permitir que te hagas daño por terquedad. Además, no tienes nada que ocultar, tu cuerpo no tiene nada reprochable… —se rió Alex tratando de aligerar el momento— Oye, entiendo tu renuenc
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP