Clara
—¿Qué ha pasado aquí? —Isla irrumpió en la habitación con guardias detrás. Gritó al ver la sangre que goteaba de la cabeza de Vincent.
Vincent me señaló mientras dos guardias lo ayudaban a levantarse; aún agarrado a su mano, siseó: «¡Esa perra! ¡Quiere matarme!».
Se abalanzó sobre mí, dándome una fuerte bofetada. "¿Cómo te atreves, zorra? ¿Cómo te atreves a tocar a mi hombre?"
Sollocé y me puse de pie, ignorando el ardor en mi mejilla por la bofetada. «Si lo quieres vivo, más te vale que lo traten. Deberías estar agradecido de que mi lobo no esté activo; le habría arrancado los ojos», espeté, implacable.
—¡Estúpida…! —gruñó Isla, intentando golpearme. Me quedé allí, aguantando todo, ya que no tenía nada en su contra. A Vincent es a quien pienso darle una lección que jamás olvidará.
“¡Sáquenla de aquí y mátenla!”, ordenó.
—¡No! —exclamó Vincent, respirando con dificultad—. Eso no servirá. Tiene que pagar por todo lo que hizo hasta que suplique por la muerte. Átenla en el foso y a