Clara
Mis pestañas revoloteaban lentamente mientras intentaba ajustarlas a la intensa luz del sol. Tragué la saliva seca en mi boca con mis labios agrietados doliendo por el movimiento. No sé cuánto tiempo ha pasado desde que he estado atada aquí y muerta de hambre, pero puedo sentir mis extremidades entumecidas. Recuerdo el día que me sacaron a la fuerza de la casa, lo último que recordaba era ver a Ivan, el lacayo de Vincent. La siguiente vez que abrí los ojos, me encontré en esta celda con l