Clara
Las lágrimas no paraban de salir y lo odio. Nunca solía llorar así, probablemente porque no tenía nada por qué llorar. Pero ahora es diferente. Las cosas me duelen y parece que no puedo sacarme el pensamiento de la cabeza. Me prometí a mí misma no pensar en lo que sea que haga Calvin. Pero es difícil. No cuando una parte de mí se siente conectada a él. La diosa debe disfrutar zarandeándome como un juguete. Si tengo que soportar tanto sufrimiento en nombre de tener una pareja, entonces prefiero estar sola. Tal vez mi destino no sea ser feliz con una pareja.
Sollozando, me sequé las lágrimas de la cara mientras miraba el cielo del atardecer. Mi cuerpo se siente como un lugar de descanso para ladrillos. Dejé escapar un fuerte bostezo.
“¿Es hambre o necesidad de descansar?” oigo preguntar a Lena, sentada a mi lado.
Me reí entre dientes. "¿Importa?"
—Sí. Ayuda a saber qué ayuda ofrecer. Toma, te traje unos rollos de canela —dijo, poniéndome el paquete en el muslo.
Lo recogí con una s