Clara
Las lágrimas no paraban de salir y lo odio. Nunca solía llorar así, probablemente porque no tenía nada por qué llorar. Pero ahora es diferente. Las cosas me duelen y parece que no puedo sacarme el pensamiento de la cabeza. Me prometí a mí misma no pensar en lo que sea que haga Calvin. Pero es difícil. No cuando una parte de mí se siente conectada a él. La diosa debe disfrutar zarandeándome como un juguete. Si tengo que soportar tanto sufrimiento en nombre de tener una pareja, entonces pre