Mundo ficciónIniciar sesiónClara
Sentía los ojos cansados al abrirlos. El sol de la mañana tampoco me lo facilitaba; me quemaba la cara, haciéndome estremecer, y me la cubrí con la colcha. Últimamente no me he sentido bien. Siento el cuerpo pesado y dolorido. A veces me inquieto demasiado para dormir, y cuando por fin llega el sueño, es tan profundo que me despierto con hambre. Respiré hondo, me levanté aturdido y me arrastré hasta el baño. En cuanto el agua fría tocó mi cuerpo, todo pareció mejorar.
Al salir de la habitación, vi fugazmente a Calvin dirigiéndose al final del pasillo. Aturdida por su repentina aparición, volví a la habitación como una exhalación, apoyada en la puerta y con el corazón l







