*-¡Amor, no puedo! tengo trabajo, no porque tú lo digas, mágicamente puedo ausentarme.
- Claro Sofía, pero ayer si pudiste, ¿verdad?, saliste con tu jefe a almorzar.
- ¡Fue por trabajo!¡ entiendelo!
- No quiero entender, eres mi esposa y cada vez salgo menos contigo.*
Terminó bruscamente la llamada, no sabía que Armando podia ser a veces tan frustrante, pero pensé que su motivación real eran los celos.
Tenia un jefe nuevo, que era muy atractivo, todas las mujeres de la oficina suspiraban por é