Mundo ficciónIniciar sesiónXVIII
Manuel despertó faltando quince minutos para las doce del mediodía. El sufrimiento se fue retirando demasiado lento, y para entonces solo sentía una leve punzada de dolor en la nariz y un poco de ardor en las mejillas, frente y labios a causa de los raspones. A pesar de la presente molestia, ese domingo que despertó a






