Las omegas intercambiaron miradas cargadas de complicidad, alimentando la intriga de Lieve. Los rumores sobre ella parecían envolver las paredes del palacio, y ahora su curiosidad era más fuerte que nunca.
—¿Y bien? —preguntó con los brazos cruzados, dejando claro que su paciencia estaba al límite.
—Se dice que el general es el responsable de tu estadía, que él te elegirá y por eso estás aquí, a pesar de no haber pasado la selección.
—¿El general? —La sorpresa en su voz era genuina. Había