POV de Alison
La fresca brisa de la noche rozaba mi piel mientras caminaba de un lado a otro por el sendero de piedra en el jardín privado fuera de mi solárium.
La luz de la luna se filtraba a través de los altos árboles, proyectando largas sombras danzantes que parecían burlarse de mis movimientos inquietos. Mis pies descalzos producían suaves sonidos contra el suelo frío, pero dentro de mi pecho rugía una tormenta sin piedad.
Elara… Diosa, por favor, que esté a salvo.
Ese pensamiento no me de