Tal como la familia quería, Clarisse se volvió invisible.
No salía de la habitación desde la mañana hasta la noche. El único momento en que iba a buscar comida era pasada la medianoche, porque sabía que era la hora en la que había menos posibilidades de encontrarse con alguno de ellos.
A quien más evitaba era a Victor.
Dormía todas las noches en el sofá y desaparecía muy temprano en la mañana dentro del pequeño almacén para que él no la viera, tal como le había ordenado. Solo salía cuando estab