Mundo ficciónIniciar sesiónMariel...
Estar anonadada era una descripción vaga ante la, intensa y loca revelación que esté hombre frente a mí me estaba dando. Su mirada era firme y su rostro no mostraba otra expresión que seriedad y decisión.
«Pero ¡¿Quién mierda se creía que era?!» nadie nunca nadie fue tan directo como él lo había hecho, sostuve mi copa por un buen tiempo mirándolo con frialdad.







