Mundo de ficçãoIniciar sessãoJack...
No negaré que me sorprendió que aceptara mi ayuda, me sentía nervioso cuando nuestros ojos se cruzaban, pero debía disimularlo. No podía negar que deseaba que ella fuera la mujer de anoche, quizás por eso la estaba ayudando, por qué mi deseo de que Mariel Lamberts fuera la musa de mi corazón se hiciera realidad.
Después de dos horas debatiendo y reorganizando los calendarios de juegos, la reunión había terminado, podía observar como Félix miraba con r







