—¿Eloísa, dónde has estado?—interrogó Helena a su hermana a través de una llamada telefónica.
El silencio reinó tras la pregunta. La joven estuvo tentada a decirle todo lo que había sucedido en su ausencia, pero se detuvo. No tenía caso preocupar a Helena con algo como eso, no cuando sabía que no tenía forma de regresar en ese momento.
—Lo siento, perdí la noción del tiempo. Ya sabes, me distraigo muy fácilmente—contestó con una opresión en el pecho. Odiaba mentirle a su hermana, pero debía hac