—¿Y cómo estuvo el viaje?
—Agotador y extremamente aburrido—confesó Helena con un suspiro.
Eloísa sonrió compadeciendo a su hermana, pero a la vez sin poder dejar de pensar en lo que le ocultaba.
—¿Y tú? ¿En qué ocupaste el tiempo en esta semana?
—Yo…—una reacción exagerada se mostró en el rostro de la menor, quien tenía mucho que ocultar y se sintió por un ligero instante descubierta.
—Sí, tú, ¿quién más?
Helena arqueo una ceja sin comprender su extraño comportamiento.
—Bueno, no hice nada int