Dasha Petrov
—Sigue la luz, por favor —pidió el médico con cautela y le obedecí al instante.
Luego de que Sergei se fuera de la mansión, Alek había mandando a llamar a un médico para que el mismo me revisara, pues luego de unos minutos acostada en el sofá de la biblioteca, el dolor en mi cabeza se volvió más fuerte y se me hizo imposible seguir fingiendo que todo estaba bien.
Así que, Alek molesto conmigo por no decirle lo que estaba pasando, llamó al médico de la familia y este llegó en tiem