Leandro terminó de hablar y la soltó. Valentina estaba furiosa, con una expresión de rabia contenida.
—Lina, no te pongas tan orgullosa. Algún día te echaré de Santiago y arruinaré tu reputación—amenazó Valentina.
Lina se rió al escucharlo, apartó la mirada y se dirigió hacia Juan, que estaba cerca.
—Lina, parece que Señorita Ramírez ha bebido demasiado y está diciendo tonterías. Te agradecería que la llevaras a casa— dijo Lina.
Juan se acercó rápidamente, con una expresión sombría y desagra