Aunque Elena había amenazado con llamar a la policía, no se esperaba que fueran tan rápidos. La acción de Lina la tomó completamente por sorpresa.
—¡Ah! ¡Salgan todos! ¡Salgan ya!— gritó Elena, tapándose los oídos, mostrando signos de estar fuera de control.
Juan, con expresión seria, se acercó a hablar con los agentes de policía:
—Ella acaba de tener un aborto espontáneo y su estado emocional no es muy estable. Por favor, comprendan.
Los dos policías intercambiaron miradas y respondieron p