—¿El coche está listo?
Sergio se apresuró hacia adelante con una sonrisa traviesa,
—¡Jeje... patrón, el coche está listo para ustedes! El conductor los llevará a la Universidad de Verdancia.
Leandro giró la cabeza hacia Lina y preguntó,
—¿Vamos ahora?
Lina asintió y siguió de cerca a Leandro mientras caminaban juntos. Sergio los siguió rápidamente, ofreciéndose como guía durante todo el camino.
Dentro del coche, Lina miraba por la ventana, observando cómo el paisaje familiar cobraba vida