Jazmín, enojada, lanzó una amenaza.
—Espera y verás, hoy le haré pasar un mal rato.
Juan frunció el ceño y agarró su brazo.
—¿Qué has hecho?
Antes de que Jazmín pudiera responder, desde el establo se escuchó el grito de Lina:
—¡Ah!
Lina originalmente iba a alimentar a Nieve, pero el caballo, como si de repente se hubiera asustado, se abalanzó directamente hacia ella.
Esta situación asustó a Lina, quien olvidó cómo reaccionar por un momento. Vio cómo el caballo se acercaba rápidamente hacia ell