Isabella, entre toses violentas, sacudió la cabeza con lágrimas cayendo por sus mejillas y dijo con dificultad:
—Alberto, hay algo que he querido decirte durante mucho tiempo... Te he amado durante mucho, mucho tiempo...
Sin embargo, Alberto no logró escuchar sus palabras claramente. La vio luchando y la mantuvo protegida en sus brazos, diciendo:
—No hables, el oxígeno está cada vez más escaso, hablar solo te hará sentir más ahogada.
Pero Isabella no le prestaba atención. Sentía que la som