Aiden
La besé con hambre mientras la hacía retroceder hacia la cama, mis manos recorriendo su cuerpo.
Ella intentó sujetarme la muñeca cuando encontré la fina tira que mantenía unido su vestido detrás del cuello.
—Espera... —jadeó contra mis labios justo cuando el vestido se deslizó por su cuerpo y cayó a sus pies, dejando su pecho completamente desnudo.
Me aparté apenas lo suficiente para que pudiera hablar y para que mis ojos devoraran cada centímetro de su piel expuesta.
—¿Qué pasa? —pregunté