— ¿Agnes qué pasa? ¿Te sientes bien?
Asentí.
El cuerpo de Mateo recién bañado olía extremadamente bien, llevaba puesto un pantalón de dormir y su cabello estaba ligeramente mojado. Estruje mis ojos y aún así se sentían muy nublados a causa de la caliente siesta que acababa de tener.
>> Salí del baño y te vi retorciéndote en el mueble susurrando mi nombre. ¿En verdad te sientes bien? Tus mejillas están rojas y tú frente sudando, quizás el cambio de clima te está afectando. ¿Tienes fiebre?
— Sí,