— ¿Entonces te encontraste con un sexy y ardiente hombre?
Ainara aún no podía creerme, la burla en sus ojos y las ganas de echarse una carcajada eran inmensa.
— Sí, era muy muy guapo y estaba coqueteando conmigo. Me regaló este pañuelo para que limpiara mi cara ya que la tenía sucia con chocolate.
Mi hermana soltó una carcajada y la miré mal.
— Ahora puedo requete confirmar mi teoría de que en el embarazo simplemente nos volvemos más calientes debido a las hormonas en nuestro cuerpo.
Su risa se