*—Ezra:
Cuando llegaron al hotel, Dante no entró con él en la habitación. Ezra se giró confundido hacia su marido y frunció ligeramente el ceño.
—¿A dónde vas? —preguntó.
—Tengo que prepararme para esta noche y reservé una habitación aparte para ello —respondió Dante con total naturalidad.
Ezra lo miró sorprendido. Dante había estado muy ocupado con el trabajo antes del viaje y, aun así, había encontrado tiempo para organizar todo aquello junto a la persona de la agencia de viajes.
—¿Cuándo hic