*—Ezra:
Ezra llamó primero a Sasha, pero la llamada no fue respondida. Esperó unos segundos, miró la pantalla con una pizca de esperanza inútil y, al no obtener respuesta, no tuvo más remedio que marcar al odioso de Liam. Este atendió al tercer timbrazo.
—¿Qué quieres? —fue su saludo seco, cargado de fastidio.
Ezra apretó la mano libre en un puño, obligándose a mantener la compostura.
—Buenas tardes para usted también, señor Freeman —respondió con educación forzada, aunque por dentro tenía gana