*—Ezra:
Ya ni sabía cómo actuar frente a Dante.
Un pesado suspiro escapó de los labios de Ezra mientras entraba en la oficina de Santos, el manager del club Oscuro. Necesitaba concentrarse en su trabajo como supervisor, no en su jefe que últimamente parecía empeñado en volverlo loco.
Tomó asiento en la silla ejecutiva y trató de relajarse. El olor de Santos impregnaba el lugar: tabaco mezclado con madera ahumada y almizcle, un aroma fuerte y masculino típico de un alfa dominante. Ezra arrugó la