*—Ezra:
El mes había cambiado y con ello, también lo habían hecho muchas cosas, casi como si la vida de Ezra hubiera decidido girar de golpe hacia un lugar más estable.
Desde que se mudó con Dante, todo se había transformado con una rapidez que aún le costaba procesar. Su auto había sido atacado, su apartamento mancillado de una forma que todavía le erizaba la piel al recordarlo, y, aun así, en lugar de quedarse atrapado en el miedo, eligió mirar todo desde otra perspectiva, una más práctica,