*—Ezra:
Ezra carraspeó, llamando la atención de Dante.
—Ambos sabemos que estamos al borde de nuestros ciclos de calor —dijo, y vio cómo Dante arqueaba sus oscuras cejas—. Así que estaba preguntándome, ¿lo pasaremos juntos?
La pregunta era tonta, pues era obvio, ¿no? Habían hablado del vínculo de forma casi clínica. Eran una pareja impresa. Destinados. Intimar era el siguiente paso lógico, pero Dante dejó de mover las manos y lo miró con seriedad.
—No planeo pasar mi Rut contigo, Ezra.
Las pal