*—Ezra:
Le gustaba el poder que se sentía cuando comandaba a alguien a hacer lo que quisieras.
Ver a Dante tomar sus ordenes como si nada era excitante.
Ezra sintió el primer tirón y la fuerza medida con la que Dante comenzó a bajar sus pantaloncitos. Alzó las caderas para ayudarlo, buscando liberarse, pero el gesto no fue suficiente. La prenda descendió apenas solo para dejar ver la forma de su erección.
Dante hizo una mueca al notar que su acción no había liberado del todo su miembro. Aun así